La mayor catedral barroca de España y el corazón espiritual de Zaragoza, con sus once cúpulas de cerámica coloreada y sus cuatro torres de esquina alzándose sobre el Ebro. El interior de la basílica no admite perros de compañía, pero la inmensa plaza que la rodea, una de las mayores plazas peatonales de Europa, es totalmente caminable con perro y posiblemente el mejor fondo fotográfico de la ciudad. Combina con la Plaza de las Catedrales adyacente y un paseo por el Puente de Piedra hasta el Parque del Tío Jorge.
💡 El atardecer es la mejor luz para fotos, la fachada oeste capta el sol y la plaza se llena de locales paseando sus perros





