Enero divide Europa en dos regímenes para viajar con perro. Vaya a Lisboa o Oporto para días atlánticos suaves de 14 a 15°C, playas accesibles para perros todo el año, sin riesgo de calor. O apueste por el invierno pleno: Viena, Berlín e Innsbruck ofrecen tranvías con calefacción, cafés acogedores y parques nevados tranquilos, mientras Reikiavik regala el pico de la temporada de auroras boreales y una luz casi crepuscular todo el día.
Lleve un abrigo para el perro por debajo de 10°C, es decir en Viena, Berlín, Innsbruck y Reikiavik. La calma pos-navideña significa menos colas, precios más bajos y calles más tranquilas en todos estos destinos, una ventaja real para un perro que no tolera bien las multitudes.
⚠️Conviene saber: Por debajo de 10°C, Viena, Berlín, Innsbruck y Reikiavik requieren abrigo y protección de almohadillas frente al hielo y la sal.