Una cala apartada y no concesionada al oeste de Praia da Rocha, a la que se llega por un sendero empinado o por mar, con acantilados, agua clara y mucha menos gente. Al ser una playa no concesionada, suele estar abierta a los perros todo el año, incluso en verano, a diferencia de las concurridas playas principales.
Normas: Mantenga a los perros con correa y bajo control; recoja sus excrementos, y compruebe la señalización local antes de dejar suelto a un perro.


