Una playa atlántica salvaje respaldada por acantilados dentro del parque natural, enmarcada por espectaculares arcos de roca y accesible por una única carretera estrecha. Los perros con correa se toleran fuera de la temporada de baño (junio-septiembre); el restaurante frente a la playa cuenta con terraza pet-friendly todo el año.
Normas: Perros con correa permitidos de octubre a mayo; solo fuera de la temporada de baño





