Una trattoria italiana justo enfrente de la Maison Carrée, con terraza de acera mirando directamente al templo romano. La carta es bistró italiana corta: antipasti, pasta fresca, pescado a la parrilla, y una copa de rosado del Languedoc por defecto. Los perros con correa son parte del paisaje diario de la terraza, el personal trae un cuenco de agua a petición.
💡 Reserva la primera fila para el atardecer: la fachada oeste de la Maison Carrée se vuelve rosa a partir de las 19:30 en verano.



