Pequeña cala resguardada bajo los acantilados entre el puerto deportivo y el Largo Luís de Camões, una de las pocas playas céntricas oficialmente catalogadas como no concesionadas y, por tanto, tolerante con los perros todo el año en la arena seca, salvo restricción señalizada.
Normas: Perros con correa en la arena seca; prohibido correr sueltos; bolsas para recoger excrementos obligatorias





