Santander es una de las ciudades españolas más prácticas para un viaje con perro gracias a su geografía compacta, sus abundantes zonas verdes, su conexión en ferry con el Reino Unido y tres opciones veterinarias fiables dentro de la ciudad. Las dos reglas de calendario a anticipar son el calendario municipal de playas (perros prohibidos en las playas urbanas durante la temporada de baño) y los protocolos para mascotas de Brittany Ferries si llegas o sales por mar.
Según la ordenanza municipal de Santander, los perros están prohibidos en las playas urbanas (Sardinero, Magdalena, El Camello, Mataleñas) durante la temporada de baño, típicamente del 1 de mayo al 30 de septiembre, en horario de baño. Fuera de esa franja se admiten con correa. Para acceso todo el año, ve a la Playa de Loredo al otro lado de la bahía (sección canina señalizada) o a la Playa de Berria cerca de Santoña.
Brittany Ferries lleva perros desde Santander a Plymouth (unas 20 h) y Portsmouth (unas 28–32 h). Los camarotes pet-friendly son limitados y se reservan con meses de antelación en verano; las alternativas son las perreras de a bordo o permanecer en el vehículo (acceso al vehículo programado y limitado). Para entrar en el Reino Unido se exige un Animal Health Certificate (AHC) o documento de viaje GB; rigen normas de rabia + microchip + tenia, planifica con tu veterinario al menos un mes antes de zarpar.
España mantiene un registro nacional de razas clasificadas como 'Potencialmente Peligrosas' (PPP). Estas razas deben ir siempre con correa y bozal en los espacios públicos de Santander, incluso dentro de la zona sin correa del Parque de las Llamas. Los propietarios deben llevar su licencia PPP. Consulta con las autoridades españolas si tu raza podría estar clasificada antes de viajar.