Un jardín público del siglo XIX con cinco avenidas arboladas que llevan a balcones al borde del acantilado con vistas al desfiladero bajo Ronda. La ley nacional española sobre correas se aplica en todo el recinto, limitándolas a dos metros, y no hay zona sin correa dedicada. Los senderos con sombra lo convierten en una parada agradable a mediodía entre visitas.
💡 Mantén al perro cerca en los miradores, las caídas sobre el desfiladero no tienen protección

