Un elegante templo de la cocina umbra escondido en el callejón de las Brujas: techos abovedados, pasta casera y trufa. Tiene la máxima calificación de Dogwelcome: el personal trae un cuenco de agua fresca antes incluso de que pidas.
💡 Reserva el primer turno de cena durante la semana de Umbria Jazz; el callejón es más tranquilo que el Corso Vannucci para un perro.


