Una visita guiada de unos 45 minutos por el laberinto de cuevas y galerías de toba excavadas bajo Orvieto a lo largo de los siglos. Es uno de los pocos monumentos de la ciudad que admite perros con correa durante la visita, y combina bien con una parada en el Parco delle Grotte contiguo.
💡 Combina la visita con una parada de descanso en el Parco delle Grotte contiguo, que tiene mesas y bancos.


