Un faro en funcionamiento de 26 metros en la desembocadura del río Parseta, reconstruido tras la guerra y abierto a los visitantes. El recinto y el patio son aptos para perros con correa; la estrecha escalera de caracol hasta la galería superior no es práctica con la mayoría de los perros.
💡 Túrnate con un acompañante para que uno suba los 109 escalones mientras el otro espera fuera con el perro.



