Una cala recóndita y no organizada de rocas planas blancas y guijarros con agua turquesa cristalina, rodeada de arboleda de cipreses y olivos y a la que se llega por un corto sendero forestal. Con poca gente y sin instalaciones, es uno de los sitios más tranquilos del norte para un perro con correa, enlazada por sendero con la playa de Emblisi.
Normas: Perros con correa en tierra. Sin baño cuando haya otros bañistas presentes. Recoge todos los excrementos y lleva tu propia agua y sombra.



